Esta mañana necesitabamos descansar despues de conducir todo el dia anterior por las polvorientas carreteras de tayikistan y sobre a las 8,30h estabamos en pie. Esta noche hemos dormido en la ambulancia al lado del rio y las vistas a los estuarios eran impresionantes. Estabamos cerca de la frontera TAJ-KIR, pero no sabiamos que ibamos a tardar en hacer los 150 Km que quedaban.
En unas 4h estabamos en el paso fronterizo y en el control de salida de Tajikistan, chequeo de pasaportes, aduana y dificil comunicacion con los agentes. Ningun problema, ninguna inspeccion mas alla de las rutinarias. La policia nos pidio que acompañasemos a dos ancianos Kirguises al otro lado de la frontera, cargamos su equipaje y nos dirigimos al paso fronterizo que da entrada a Kirguistan.

El primer control Kirgui es una base militar, con trincheras y morteros repartidos por la zona. Unos militares chequean pasaportes y nos hacen bajar todo lo que llevamos en el vehiculo. Se entretienen en una caja que nos dio Vicent Rat-Penats que contiene material medico, cateters, etc.., estan las instrucciones en todos los idiomas, y entienden que es para uso medico.
Descendemos una carretera unos 5 Km hasta llegar a la barrera de Kirguistan, donde esta la oficina de registro de pasaportes, y un militar nos dice desde lo lejos que paremos y esperemos alli. Al cabo de unos minutos nos llaman la atencion para que avancemos pasaportes en mano. El militar al mando es un joven de facciones orientales, y no parece muy amigable. Nos explica en Kirgui y haciendo señas que esta frontera es solo para Tajikis y kirguis, "no french, no german, no rusky, no tourist" y haciendo gestos nos invita a irnos. XXX Problem. Insistimos en no comprender la situacion, y la respuesta es la misma con un tono de vez mas altivo y cabreado. Parece que no hemos tenido suerte con el turno de guardia y el militar al mando parece que ha bebido mas de la cuenta. Lo comprobamos cuando nos ofrece a beber de la botella que lleva en mano, una bebida blanca a base de alcohol, muy agria. Joaquin se ofrece a probarla y parece que se puede abrir una ventana de negociacion, pero a los dos minutos ya esta otra vez gritando y echandonos para atras. No podemos insistir mas, el ambiente esta caldeado y el militar cabreado e irascible.
Nos vemos obligados a regresar a Tajikistan, estamos en tierra de nadie y sabemos que solo teniamos visado de una entrada a Tajikistan... Nos preguntamos... nos dejaran entrar?
Llegamos a la barrera TAJ, se estrañan de que estemos alli, les contamos y enseñamos la visa Kirgui que esta en regla y no entienden porque no nos han dejado pasar e intentan ayudarnos. Borran con un pañuelo y un poco de saliva los sellos de salida del pais, parece buena idea, pero cuando nos lo enseñan nos damos cuenta de la chapuza. Usan el movil para llamar a alguien que pueda darles una solucion, y finalmente nos vuelven a sellar los pasaportes escriviendo unas letras encima y dejandonos entrar al pais de nuevo, con la idea de llegar a la capital Dushambe y poder, desde alli, tramitar un nuevo visado que nos permita circular y salir del pais.